jueves, 5 de febrero de 2015

Pasos adelante

No quiero volver a pensar en ti, duele demasiado... mejor dicho, aún duele demasiado. Eso es... aún. Porque llegará el día en el que podré pensar en todos los momentos que vivimos juntos, en cada palabra de animo que me diste y cada sonrisa que me provocaste sin que se me humedezcan los ojos.
No creo que vaya a ser fácil, ni creo que vaya a ser pronto, pero sé que podemos volver a ser lo que eramos antes de todo esto. O incluso más. Siendo justos, ya ni me acuerdo qué eramos antes de todo esto ¿Eramos amigos?¿Conocidos?... puede que sólo fuésemos dos personas que se encontraban en la esquina menos esperada, chocándose con una disculpa y una mirada furtiva... no lo sé. Pero sí sé que esto no se acaba aquí, somos lo suficiente para seguir juntos. No como hasta ahora, no. Tampoco quiero que vuelva a ser como hasta ahora, una vez es suficiente para darse cuenta de que íbamos a la deriva... Y nos gustaba ir a la deriva... pero ha llegado la hora de encontrarse. Tú ya lo hiciste hace unos meses, y ahora me toca a mí. Sigo esperando una racha de viento o una corriente de agua. Algo que me saque de este remolino de pensamientos y sentimientos, pero mientras llega, sigo pensando en todo lo que hemos vivido juntos, y sigo pensando que deberíamos seguir adelante. Con la misma ilusión de siempre, pero de una forma distinta. Que nos etiqueten de la forma que quieran pero que no dejen de etiquetar lo que somos. Porque si llegué tarde para ser algo más, la complicidad no se ha roto y, aunque aún duela pensar en ti, duele menos sabiendo que sigues ahí de una forma distinta, aunque no sea de la forma que yo quisiera, ni de la que tu quisiste en un momento.
Sabía que merecías la pena, pero al no abandonar por completo el barco me has demostrado que no me equivocaba. Y no sólo a mi, también a todas esas personas que cada día intentaban convencerme de lo contrario. Gracias por demostrar que eramos de verdad... que lo seguimos siendo.

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