martes, 13 de enero de 2015

Standby

Tardes de estupor interminables y noches de sueños olvidados, cada paso, cada mirada, cada objeto que veo me recuerda a ti de forma inexplicable. Todo lo que oigo carece de importancia y todo lo que siento es tan efímero... menos tu, la persona que no sale de mi cabeza, que no me deja pensar con claridad, te cuelas en cada pensamiento, en cada momento que parecía ser especial y en cada sonrisa. No sé cómo ni porqué pero te convertiste en una pieza esencial de mi vida y ya sólo espero una llamada, un mensaje o encontrarnos de golpe un día por la calle. Puede, que nunca pase, puede que otra persona se cruce en mi camino, puede, y sólo puede, que poco a poco te estés desvaneciendo de mi mente... pero hasta que eso pase yo sigo aquí, "bebiendo rubia la cerveza" y "siempre en estado de espera".

IDEARIO
Me da vertigo el punto muerto
y la marcha atrás,
vivir en los atascos,
los frenos automáticos y el olor a gasoil.
Me angustia el cruce de miradas
la doble dirección de las palabras
y el obsceno guiñar de los semáforos.

Me da pena la vida, los cambios de sentido,
las señales de stop y los pasos perdidos.
Me agobian las medianas,
las frases que están hechas,
los que nunca saludan y los malos profetas.

Me fatigan los dioses bajados del Olimpo
a conquistar la Tierra
y los necios de espíritu.

Me entristecen quienes venden kleanex
en los pasos de cebra,
los que enferman de cáncer
y los que sólo son simples marionetas.

Me aplasta la hermosura
de los cuerpos perfectos,
las sirenas que ululan en las noches de fiesa,
los códigos de barras,
el baile de etiquetas.

Me arruinan las prisas y las faltas de estilo,
el paso obligatorio, las tardes de domingo
y hasta la linea recta.

Me enervan los que no tienen dudas
y aquellos que se aferran
a sus ideales sobre los de cualquiera.

Me cansa tanto tráfico
y tanto sinsentido
parado frente al mar mientras el mundo gira.

Francisco M. Ortega Palomares


No hay comentarios:

Publicar un comentario