sábado, 13 de abril de 2013

Si la vida te lleva... déjate llevar

Seguro que muchos de vosotros habéis pasado tardes enteras pensando en algo que os ha ocurrido."¿Cómo ha podido pasar? ¿Qué he hecho para acabar en esta situación? ¿Cómo voy a seguir adelante después de esto?" Últimamente a mi me ha pasado demasiado: He estado pensando sobre una situación actual, no es buena, ni tampoco mala, pero podría ser mejor. Es una situación sobre la que no puedo actuar, no tengo nada que hacer frente a ella, ni para que mejore, ni para que se acabe, entonces... ¿tiene sentido seguir pensando en ello de forma constante? No, la verdad es que no, y sin embargo no puedo sacármelo de la cabeza, no soy yo la que tiene el poder de cambiar las cosas, sé como he llegado aquí, sé que estoy a medio camino de conseguir lo que quiero, pero también sé que no depende de mi el camino que queda por recorrer, depende de muchos factores y yo soy el más insignificante en este viaje...

La conclusión de todo esto es que a veces damos demasiadas vueltas a cosas que no tienen remedio, que no podemos evitar y que no dependen de nosotros. No merece la pena y menos aún cuando sabemos que lo más probable es que todo salga tal y como nosotros esperamos. Por mucho que pensemos todos los posibles finales y como sería nuestra reacción ante ellos cuando ocurren no sabemos que pasará y nada es como habíamos pensado. Disfrutemos de lo que tenemos, de lo bueno que nos toca vivir y dejemos que la vida nos sorprenda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario