jueves, 14 de febrero de 2013

Morir por dentro...

Hay situaciones que matan por dentro... esas situaciones en las que tus ojos lloran, están llenos de lágrimas, pero nadie los ve porque tus labios dibujan una gran sonrisa y esa sonrisa es una máscara que oculta la realidad, la eclipsa con su positividad, positividad que en realidad no existe. En este tipo de situaciones te sientes peor que nunca, porque además de tus problemas y de tus cavilaciones que te hunden te sientes solo; nadie ve tus ojos, nadie ve tu tristeza ni tu rostro que palidece por días, ni que el mundo en el que te mueves es otro que no es la realidad, porque la realidad te abruma... No te atreves a contar lo que sientes, lo que piensas, aunque te esté matando, aunque te mueras por dentro te lo guardarás, eso lo tienes claro, porque es tuyo y en cierta forma te hace sentir vivo, te llena y te dice que no está pasando solo en tu imaginación, que todo ha sido real y lo sigue siendo... Quizás nada pase de repente, quizás nada pase nunca, pero espero que sea lo que sea, pase pronto porque ese quizás, esa pregunta, esta espera... esto es lo que me está matando: tu, solo tu, puedes hacer que esos ojos y esa sonrisa vallan acompasados, que uno de los dos cambie, darme tranquilidad o volver la situación contra mi, pero por favor, te ruego que me lo digas pronto de forma clara, porque ya no sé que pensar, ya no sé que quieres de mi...

"Cuando te busco no te encuentro, y cuando menos me lo espero, apareces de repente".

Quizás esta entrada no es la mejor para el Día de San Valentin, pero sinceramente me parece una fiesta absurda, cuando una persona está realmente enamorada te lo demuestra todos los días con sus actos y sus palabras. Un día especial puede ser cualquiera... a mi sinceramente me bastaría con un abrazo, un beso y un te quiero sincero. Las cosas especiales no son los regalos, son los pequeños detalles que nos hacen más felices y son lo que nos demuestran los sentimientos de los demás

No hay comentarios:

Publicar un comentario