viernes, 30 de noviembre de 2012

Distancia y tiempo...

Aún recuerdo el día que le vi por primera vez... Era un día de Agosto, el último de las fiestas, ese día en el que vas al río a comerte una caldereta y tirarte en la toalla a descansar o a jugar a las cartas con la gente de tu peña... Su peña y la mía somos "vecinos" de río y ese fue el primer año que yo fui al rió con mis amigas. Cuando ya llevábamos un rato allí, nos dimos cuenta de que no teníamos abridor para las botellas y les pedimos el suyo, pero como no le encontraban Él las tuvo que abrir con los dientes, nosotras, por supuesto, no quedamos bastante alucinadas, no le vimos la cara en todo el día, tenía un sombrero de paja y si no estaba dormido apenas lo parecía. A mitad de la tarde sus amigos empezaron a vacilarnos a una amiga y a mi para que nos lanzáramos, pero hicimos caso omiso puesto que sabíamos que eran muy vacilones.

El año siguiente, la cosa fue un poco diferente, vino otro chico de la peña que nunca habíamos visto. A todas nos gustó ese chico, fuerte moreno y ojos azules, no se puede pedir mucho más, además era simpático... estuvieron los dos jugando a las cartas con nosotras toda la tarde, bueno, era un juego de cartas pero un poco friky y divertido para la gente sin imaginación que solo se dedica a mirar como yo. Acabé saliendo con el chico de los ojos azules, pero durante muy poco tiempo. Durante ese tiempo, vi mucho más a sus amigos y conocí mejor a la gente de esa peña...

Han pasado dos años desde el primer día que le vi, todo es diferente y a la vez muy parecido, conseguí acercarme a Él, me di cuenta de cuanto me gustaba, solo tenía que volver a coincidir en el mismo lugar que él y en el momento oportuno...

Y esque cuando te gusta una persona desde hace mucho tiempo, y la deseas sin verla, sin tocarla, sin apenas conocerla... siempre crees que es algo imposible conseguir acercarte a ella, y un día cuando menos te lo esperas os cruzáis en una fiesta, os abrazáis, los dos estáis felices de poder volver a veros, os echabais de menos, habláis toda la noche como si os conocierais de toda la vida, os reís  recordáis momentos y al final, como si de una película romántica se tratara, tras un tropiezo os miráis a los ojos y os besáis .. La noche no termina ahí por supuesto, abrazos risas, caricias... todo te parece un sueño, y os separáis sabiendo que en dos semanas os volveréis a ver... jurando que entonces pasareis unos días juntos...
Pasan los días y tu corazón anhela ese momento pero tu cabeza, como siempre, empieza a discutir con él, dándole razones para que deje de esperar algo, haciendo que todo tu ser empiece a dudar: No le verás en un año después de ese día, es mayor que tu, volverás a caerte de la nube, no vives en el mundo de tus sueños... pero mientras estás en la nube todo va bien, tu estómago parece una jaula llena de mariposas que se revolucionan y tu cuerpo tiembla cada vez que le ves o piensas en ello. Tu corazón ha vuelto a despertar tras mucho tiempo, pero no quieres que eso suceda, porque suele traicionarte o, mejor dicho, le suelen traicionar demasiado rápido y sabes que lo que te pasó puede volver a ocurrir y también presientes que esta vez no será tan fácil de olvidar, solo te queda esperar a que llegue el día... la oportunidad al menos no la vas a desaprovechar... o eso es lo que tu piensas, porque cuando llega el día clave te sientes tan confusa que no sabes si acercarte a Él o no... y a Él le pasa lo mismo, no sabéis lo que hacer...
Por suerte unas semanas más tarde tuve otra oportunidad y no la desaproveché, ninguno de los dos lo hizo ni dio oportunidad a la duda en ningún momento, vuelves a sentirte bien, una sonrisa se grava a fuego en tu cara en el momento en el que tus labios rozan los suyos y esa sonrisa no se va a borrar de tu cara, porque cuando se borra tu imagen se presenta en tu cabeza y te recuerda que está ahí, aunque esté lejos, aunque no le sientas, está esperando volver a tocarte al igual que tu a Él...

Han pasado tres meses, tres meses sin caricias, sin besos, sin abrazos y debido a que tienes que estudiar apenas tampoco habéis hablado y, sin embargo, cada vez que habláis notas como esa sonrisa vuelve, a pesar del tiempo, a pesar de la distancia... porque le quieres, aunque a veces dudes incluso de que todo esto sea real, pero en el fondo sabes que lo es... que va a durar mucho tiempo, que no es un engaño por una vez... o al menos, eso esperas...

1 comentario:

  1. Me identifico con la joven de la historia. Me gusta mucho. Sigue escribiendo x favor.

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